Intenté llevarle alguna de esas manzanas, pero no
puedo aprender a tirar derecho. Fallé, pero creo que la buena intención le
agradó. Están prohibidas, y él dice que
voy a ocasionarme algún daño; pero si llego a dañarme por complacerlo, ¿qué importa el daño?
Diarios de Adán y Eva

No hay comentarios:
Publicar un comentario